Testimonio de Raquel Olid (colitis ulcerosa)

Testimonio de Raquel Olid Montero
(Colitis ulcerosa - diciembre 2011).

Me llamo Raquel. Desde pequeña había tenido problemas digestivos, dolor, diarreas, pero los médicos me decían que eran gases, que tenía el estómago verticalizado, y que no había nada. me mandaban pastillas para los gases, que al principio hacían efecto pero al poco tiempo estaba igual. En la adolescencia tuve trastornos alimentarios durante bastantes años.

Me puse mejor, y durante la carrera universitaria, que comía mucho fuera, empecé a empeorar. Lo achacaba a los nervios de los exámenes. Estuve muchos meses sangrando, con dolor, muchísima diarrea, hasta que me asusté y me hice las pruebas: colitis ulcerosa. El médico me dijo que hiciera vida normal, y que descartara alimentos que me sentaran mal. Lo de vida normal, teniendo en cuenta que cada vez que comía algo iba corriendo al baño o no me daba tiempo, pues lo veía difícil, y lo de los alimentos, pues algunos estaban claros pero otros no. Con la medicación empecé a mejorar, pero había muchos síntomas que seguían igual y la medicina actual no solucionaba.

En cursos de mi profesión como fisioterapeuta me hablaron de ciertas cosas que podía hacer, alimentos a eliminar y me recomendaron algunos libros. Mejoré muchísimo, pero mi alimentación era un poco sosa y bastante excluyente, además mi carácter estaba cambiando mucho.

Ojeando una revista de las que suelo mirar, me encanta enterarme de todo tipo de terapias, descubrí el instituto La Crisálida. No lo dudé y me apunté a algunas clases. Ya en la primera clase no sabía muy bien lo que me iba a encontrar, y me fascinó, había mucha lógica en cosas que ya sabía pero nadie me había explicado el por qué, y me sentí muy reflejada clase a clase, en todo lo que pasaba en mi interior, tanto en mi estómago como por mi cabeza.

Siempre me había gustado la cocina, pero ahora muchísimo más, porque sé que lo que como me viene muy bien, que es sano, que esta cocinado con amor y con respeto hacia mí misma. Lo único que me falta es más apoyo de mi entorno. He perdido peso, pero también por temas emocionales míos, y claro se asustan por lo que ya vivieron conmigo de jovencita. He mejorado mucho de mi enfermedad, ahora me han retirado la medicación, sólo tomo homeopatía. Mi carácter está más suave y de la boca y la vista estoy mucho mejor.

Estoy encantada desde ese primer día que entre en contacto con la macrobiótica y cada día lo estoy más. Muy agradecida a Mati y Raquel, las profes, por querer y saber comunicarnos tan bien sus conocimientos y al resto de alumnos por su amistad.

/Raquel.

olid_montero_raquel@hotmail.com